Lilypie Baby Ticker

lunes, febrero 20, 2006

Yo y mi padre


Hola a todos, soy Adrián.
Muchos habreis pensado que con mi nacimiento esta web dejaría de estar operativa y que nuestra familia ya no la seguiría actualizando. Pues no, nada más lejos de las intenciones de mis papis.
Lo que si ocurre es que, a partir de ahora, la web la escribo yo, aunque de vez en cuando dejaré a mama y a papa participar con alguna colaboración. Este será el blog de un niño, que acaba de abrir los ojos al mundo (aunque de momento sólo veo luces, sombras, movimientos) y que os contará como van pasando sus días.
El incoveniente está en que, con dos semanas y tres días, el manejo del ordenador todavía se me escapa un poco, así que le iré dictando a mi padre mis pensamientos para que él se encargue de subirlo al hiperespacio.
Ahí comienza el primer problema. LLevo ya varios días detrás de él para que actualizase la web porque la gente podía pensar que ya no iba a seguir funcionando. Lo que ocurre es que él anda muy ocupado desde que me conoció. No tiene muchos momentos libres, ni con la necesaria calma para ponerse a escribir en el ordenador. Ahora mismo, que estoy dormido en mi capazo, estoy escuchando las teclas del portatil, así que debe estar pasando esto. Se cree que no le escucho, el pobre iluso.
Y es que yo, aunque limitado en mis movimientos y en mis sentidos, me doy cuenta de todo. Soy como una esponja que todo lo absorve.
De hecho, a lo largo de estos días he visto a papa pasar por buenos y malos momentos. El no quiere que lo vena, sobre todo no quiere que lo vea mama, pero yo le escuchado llorar algunas noches. No se porque lo hace, debe ser una mezcla de esas sensaciones que yo empiezo a descubrir ahora: miedo, incertidumbre, incapacidad de comunicarse conmigo, responsabilidad, preosupación por mami y por mi. En algunas ocasiones incluso piensa que no va a ser un buen padre para mi.
El caso es que yo intento hacerle entender que cuando lloro, cuando estoy inquieto, cuando pongo caras raras, cuando no tengo ganas de dormir, lo único que estoy haciendo es cimplir mi papel de bebe. De momento no se hacer otras cosas salvo comer, dormir, llorar y otras cosas tan naturales como mearme cada vez que me tiene desnudo en la bañerita y hacer caca menos a menudo de lo que el quisiera.
Para compensarle por los malos ratos que le hace pasar su alarmante falta de espíritu y para demostrarle que le quiero, a veces pongo de mi parte para que el sea feliz. Por ejemplo anoche mismo me puse a llorar un buen rato por la noche y sólo me calmé y me dormí cuando papi me cogió en brazos, se puso a cantarme la nana de la bisabuela María (un beso bisa!!!!!), la de "mi niño chico, mi niño grande, con patitas de alambre", y ha masajearme en mi cabezita. El tontorrón se puso a llorar otra vez pero ahora de felicidad. Y otras veces hago como si le reconociera y el se siente el tio más feliz del mundo, con una chica maravillosa al lado y con un niño tan lindo como yo.
El caso es que poco a poco empieza a conocerme , y yo a él, y ya se le va quitando el nudo que tenía en el estómago desde que me pusieron en sus brazos en aquella habitación con tanta luz en la que mama me acababa de tener.
Yo todavía no se lo se decir, pero lo voy queriendo cada día más.
P.D. Un beso a todos los que se han interesado por mi estos días. Prometo que un día de estos os dedicaré una de mis sonrisas, todavía involuntarias, y os daré las gracias de corazón.

miércoles, febrero 08, 2006

Este soy Yo






Por fin en el mundo, espero que os guste mi carita de ángel.
Besos a todos los que os habeis estado preocupando por mi.

Seguid atentos al blog de morulita (menudo nombre me puso mi padre).

P.D. Mi madre se encuntra muy recuperada, aunque todavía está algo cansada. Mi padre no deja de llorar por las esquinas al rememorar todas las cosas que han pasado esta semana y las que están por llegar.

miércoles, febrero 01, 2006

Hoy nos conoceremos

Hoy, jueves 2 de febrero de 2006 parece que por fin nos conoceremos.
A las 8 y media de la mañana ingresará Ana en el Virgen del Rocío para inducirle el parto.

Si todo va bien, por la tarde, Adrián estará con nosotros para el resto de nuestras vidas.

Mañana necesitaremos todo vuestro apoyo, sobre todo Anita, a la que le queda un trabajo bien duro pero con una recompensa bien bonita.

Un beso a todos.